¿Cómo ayudamos a GDA a través de un motor de adopción operativo y cultural para impulsar su modelo de crecimiento inorgánico?
Grupo Diagnóstico Aries (GDA) es hoy el principal consorcio mexicano de servicios de diagnóstico clínico, con más de 340 sucursales en 13 estados y una red multimarca que integra 13 laboratorios con décadas de trayectoria —entre ellos Swisslab, Olab, Jenner, Dr. Moreira, Liacsa, Biomédica de Referencia y Bioclinsa— además de su reciente expansión internacional con Access Medical Labs en Florida.
En los últimos años, GDA ha acelerado un crecimiento sostenido ampliando el alcance de su portafolio y su cobertura territorial, consolidando un equipo de más de 5,000 colaboradores que atienden a más de 5 millones de pacientes al año. Este ritmo de expansión, acompañado de innovación tecnológica, ha posicionado al grupo como un referente en el sector salud con un enfoque centrado en las personas y la calidad diagnóstica.
Un nuevo rumbo que implicaba un nuevo mindset
Este crecimiento acelerado llevó a GDA a replantear su estructura y la forma en la que integraba a sus marcas bajo un mismo modelo operativo y comercial. Tras definir junto con EY, en 2022, una nueva visión y estructura basada en segmentos de usuarios, el reto estaba en convertir esa arquitectura en un sistema vivo: adoptable por todos los equipos, operable en cada unidad de negocio y escalable a nivel nacional e internacional.
En 2023, GDA sumó a Thrust como socio estratégico para establecer un proceso de cambio que alineara esta nueva forma de operar con la cultura organizacional. El diseño de EY quedó resuelto en el papel, pero traducirlo a la operación diaria tocaba varios niveles a la vez: identificar barreras invisibles dentro del sistema organizacional; ajustar la estructura operativa y los procesos —para lo cual trabajamos con Syner Group, expertos en diseño de workflows; y activar los aceleradores que harían posible aterrizar un roadmap claro, sostenible y capaz de fortalecer el nuevo modelo comercial del Grupo.
Calibrando las condiciones del sistema organizacional
Para activar esta visión era clave comprender cómo se vivía el cambio al interior de la organización. Nuestro modelo Change Readiness AI™ permitió mapear el nivel de favorabilidad al cambio y anticipar los factores que marcarían la diferencia entre una estrategia en papel y una estrategia alineada con las expectativas y eficiencias planteadas.
El análisis permitió enfocar cada esfuerzo en aspectos clave: mayor claridad en objetivos, roles y procesos, un entorno más colaborativo entre marcas y áreas —a nivel de mejores prácticas y eficiencias— y el reconocimiento como motor de compromiso para lograr una “excelencia operacional”.
Construyendo un puente hacia el cambio
El mapeo del sistema nos permitió diseñar un plan estratégico dividido en dos frentes: por un lado, optimizar procesos y perfiles que se alinearan a la nueva estructura; y por el otro, diseñar prácticas operativas para activar el nuevo modelo a través de comportamientos específicos y KPIs que permitieran medir la adopción de los cambios a nivel estructural, comercial y cultural.
Con ello trazamos un roadmap que guió la implementación y la transformación de manera estructurada en un horizonte de 12 meses, dando claridad al “qué”, “quién” y al “cómo” en cada etapa del proceso.
La narrativa como motor de transformación
En paralelo, construimos una estrategia de comunicación que funcionó como una guía de evolución y evidencia de cambio, y que combinó neurociencia con gamificación —detonando momentos de alta dopamina, nutridos por beneficios y resultados en momentos de verdad a lo largo de una “carrera” de doce meses.
Así nació “SPRINT” (Sistema de Priorización de Respuesta e Impulso para una Notable Trascendencia), como un concepto que ayudó a dirigir el comportamiento y acciones bajo una mentalidad de competencia en dos sentidos: individual, para demostrar de lo que cada colaborador es capaz; y colectivo, para competir por una meta compartida.
Así la comunicación se convirtió en un sistema instalado de mentalidad que abraza el cambio y lo hace sostenible.
Activando la experiencia en el día a día
Para activar la estrategia de comunicación, creamos herramientas que hicieron tangible el propósito del cambio —diseñando un sistema de símbolos, objetos y rituales que, más allá de lo funcional, actuaron como recordatorios vivos de para qué hacemos lo que hacemos, promoviendo un mindset y comportamientos de cambio medibles.
Estos elementos conectaron con el día a día de las personas, generando un vínculo con la nueva forma de operar. Así, cada acción de comunicación confluyó en una experiencia compartida, reforzando el orgullo de pertenecer a GDA y manteniendo presente la razón y el beneficio detrás de la transformación.
El cambio como capacidad instalada
El sistema de adopción que instalamos permitió a GDA sostener su visión de crecimiento a través de inversiones estratégicas como CDPQ, Family Labs, Clinical Diagnostics Group, Access Medical Labs en Florida y una alianza con Veritas Genetics para llevar medicina genómica preventiva a México.
Ese sistema logró traducir la visión de excelencia y obsesión por el paciente del presidente Ernesto López Clariond en algo operable todos los días: procesos, prácticas, indicadores, mensajes y una mentalidad de sana competencia, donde el hacer SPRINT en la última milla ya es el modus operandi del grupo.
Hoy esa visión se traduce en más de 340 sucursales en 13 estados y más de 5 millones de pacientes atendidos cada año, con un equipo de más de 5,000 colaboradores detrás, lo que hace que GDA se mantenga como el consorcio de referencia en diagnóstico clínico dentro de su categoría, gracias a un motor de crecimiento centrado en las personas, para las personas.